Ingredientes del dulce de leche




Ponga a hervir la leche junto con el azúcar, el bicarbonato y la vainilla en una en una olla grande esmaltada, a fuego lento, sin dejar de remover con una cuchara de madera, hasta que rompa el hervor.
Cuando ve que empieza a hacerse, baje el fuego y siga revolviendo hasta que se oscurezca y se espese, haciendo girar la cuchara haciendo ochos para mezclarlo bien, ¿me entiende?.
Entonces suba el fuego hasta que rompa nuevamente en hervor y retírelo. Déjelo enfriar unas horas y después póngalo en envases de cristal bien limpios y con tapa.
Yo le encuentro el punto justo levantando cada tanto la cuchara cuando estoy revolviendo el dulce de leche. Cuando tiene la consistencia que queremos, es que lo tenemos hecho y tan rico, no me diga.






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Volvemos a hacer la corona con la mezcla y le agregamos el agua y la vamos uniendo hasta lograr una masa. La estiramos haciendo un rectángulo y lo dejamos descansar durante 5 minutos. Después la estiramos hasta 1cm de espesor aproximadamente. Dividimos la masa en cuatro partes y encimamos una parte sobre la otra y también juntamos entre sí las otras dos partes. Después rotamos las partes y las volvemos a unir. Después las cerramos para que parezca un libro. |
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Volvemos a girar la masa y a estirarla pero ¡Atención! en el sentido inverso al anterior. Esto lo tenemos que repetir cuatro veces, siempre respetando los tiempos de descanso entre una y otra vez.
Volvemos a estirar la masa hasta alcanzar unos cuatro mm. Cortamos tiras de 2 cm de ancho. Forramos un cañoncito de metal. Lo estiramos en una placa. Pintamos con huevo batido los llevamos al horno y cocinamos entre 210 y 220 grados de temperatura. Dejamos enfriar y desmoldamos los cañoncitos para que queden listos para el rellenado. Después colocamos el dulce de leche en una manga de las que tenemos en casa para esas cosas y rellenamos los cañoncitos. Cuando terminamos este proceso, los bañamos con el chocolate negro y lo espolvoreamos con azúcar impalpable. Después dejamos que se enfríen y mientras tanto vamos preparando un chocolate o la pava para el mate. Algunos les gusta comerse los cañoncitos argentinos con una taza de té o el mate cocido. |